quinta-feira, 3 de fevereiro de 2011


Zona de separación
Zona de separación- CLAUDIO ÁLVAREZ
El centro de El Cairo se ha convertido de nuevo en el escenario de una batalla campal donde la violencia y los actos vandálicos no han cesado, a pesar de que los militares optaron esta tarde por disparar al aire con el objetivo de dispersar los enfrentamientos. Lejos de diluir el caos instalado en las calles de la capital egipcia desde hace dos días, los tiros se han perdido entre el ruido de la plaza de la Liberación, centro neurálgico de los enfrentamientos. Los partidarios del presidente continúan moviéndose por la ciudad con un único objetivo: silenciar cualquier voz discordante con el régimen. Hosni Mubarak, sin embargo, -en una entrevista concedida a la corresponsal Christiane Amanpour, de ABC News-, ha asegurado que la única manera de que no se instale el caos en la ciudad es su permanencia en el poder. "Me dio mucha pena ver a egipcios peleando entre ellos. Me hubiera ido, pero todo sería un caos", ha recalcado el presidente. "No me importa lo que la gente diga sobre mí. Me importa mi país, me importa Egipto", ha insistido, en la línea del discurso patriótico del pasado martes, tras la multitunaria manifestación que dio paso a los enfrentamientos que todavía se viven en el país.

Confrontaciones en El Cairo

VIDEO - CLAUDIO ÁLVAREZ (Enviado especial) | El Cairo - 03-02-2011

El centro de la capital egipcia se ha convertido en el escenario donde partidarios del presidente Mubarak y los que quieren su dimisión sellan sus diferencias a punta de piedras y cócteles molotov
- CLAUDIO ÁLVAREZ (Enviado especial) | El Cairo
    Luis Prados

    Luis Prados

    ENTREVISTA DIGITAL - 03-02-2011

    Cambios en el mundo árabe - Redactor jefe de Internacional de EL PAÍS.
    Ignacio Cembrero

    Ignacio Cembrero

    ENTREVISTA DIGITAL - 04-02-2011- 12:00h.

    Cambios en el mundo árabe - Periodista de EL PAÍS. 

La noticia en otros webs

Mientras el presidente insiste en que se queda por el bien de su país, sus seguidores tratan de tapar la boca a aquellos que disienten del régimen. Los periodistas y los miembros de ONG buscaban ayer lugares seguros para evitar linchamientos y robos. Hoy, han sido asaltados en sus propios hoteles, han esquivado balas y navajazos y algunos han sido detenidos. El vicepresidente egipcio el Gobierno, Oman Suleimán, ha negado cualquier implicación con los actos violentos a través de una entrevista concedida a la televisión estatal, y ha prometido que mantendrá un diálogo con la oposisón para iniciar reformas constitucionales.
Aunque el vicepresidente egipcio ha hablado en la misma línea que Mubarak en su entrevista con Amanpour, el hecho es que los enfrentamientos son cada vez más preocupantes. Ya se ha confirmado que seis periodistas catalanes, integrantes del programa de TV-3 30 minuts, han sido arrestados por la policia militar egipcia y trasladados en un autobús con los ojos vendados. Tras varias horas retenidos, los reporteros han anunciado a través de Twitter que ya han sido liberados. Nada más conocer la detención y las agresiones, la ministra de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, ha pedido a las autoridades egipcias que garanticen la seguridad de los periodistas españoles y, en general, de toda la prensa extranjera.
Suleimán ha mantenido un discurso duro con los disidentes. El vicepresidente ha avisado que "si continúan las protestas, el país estará paralizado", por lo que un tercio de los ingresos del país se verán afectados. Además, se ha mostrado inflexible ante las presiones internacionales y ha recalcado que "es inaceptable" que países extranjeros se entremetan en sus "asuntos internos". Ajena a estas críticas, la secretaria de Estado de EE UU, Hillary Clinton, continúa apretándole las tuercas al Ejecutivo y exigió al Gobiernoque iniciara "inmediatamente" un diálogo serio con miembros dela oposición para impulsar una transición pacífica y ordenada. Parece que nadie puede negarse a eso; por eso, aunque condene cualquier injerencia internacional , el vicepresidente ha prometido mantener como una prioridad el diálogo con la oposición.
Suleimán ha asegurado que Mubarak cumplirá con su palabra y abandonará el poder en septiembre tras las elecciones presidenciales, a las que tampoco se presentará su hijo Gamal, y ha apremiado a todos los grupos políticos a que participen en el diálogo con el Gobierno para llevar a cabo las reformas necesarias. "Quedan 200 días para las elecciones", ha recordado, por lo que antes de que llegue el momento de votar es necesario llevar a cabo "una serie de reformas constitucionales y judiciales que necesitan tiempo". También ha hecho mucho hincapié en la premura del tiempo, y ha descartado que se vayan a disolver las dos cámaras del Parlamento, ya que eso impediría sacar adelante las reformas constitucionales necesarias, sobre todo las relativas al cargo de presidente. Las reacciones a las palabras del vicepresidente no se han hecho esperar. Los Hermanos Musulmanes, el principal grupo opositor al presidente, han asegurado que no van a mantener ningún diálogo con el Gobierno, ya que la unica medida plausible procedente de Mubarak es la dimisión.
Los extranjeros, en el punto de mira
Con el Gobierno egipcio tratando de convencer a la opinión general de que su objetivo es el de recuperar la paz y el orden en el país, EE UU ha denunciado que existe una campaña orquestada por parte del Ejecutivo para callar a los periodistas y a las voces extranjeras. Ayer, los reporteros internacionales sufrieron el acoso de los partidarios de Mubarak, con permanentes agresiones cuando trataban de moverse por la plaza. Hoy, los defensores del presidente han ido más allá: han rodeado hoteles como el Ramsés Hilton, donde se encuentran alojados muchos periodistas, y finalmente han comenzado a entrar en busca de los corresponsales. Lo que ya ha confirmado Al Yazira es que un reportero griego que cubría las protestas desde la plaza de la Liberación ha sido apuñalado. Hasta el momento no se conoce el alcance de las heridas del reportero. Sí se sabe que entre los fallecidos podría figurar un extranjero que, según Al Arabiya, fue golpeado por los defensores de Mubarak hasta la muerte.
Amnistía Internacional ha denunciado la detención de uno de sus representantes y otros defensores de los derechos humanos después de que la policía militar asumiese el control del centro Hisham Mubarak. El colaborador de la ONG ha sido detenido en El Cairo junto a un representante de Human Rights Watch y otros activistas, y trasladado a un lugar desconocido de la capital egipcia. "Exigimos la inmediata liberación de nuestros colegas y quienes los acompañan para que puedan seguir observando la situación de los derechos humanos en Egipto en este momento crucial sin exponerse a hostigamiento o detención", ha pedido Salil Shetty, secretario general de AI.
Sube el número de muertos
Oficialmente se han confirmado 13 fallecidos y unos de 1.200 heridos, según cifras del Ministerio de Sanidad, que recoge la BBC y The Guardian. Mientras, algunas iniciativas de ciudadanos intentan identificar a todas las víctimas. El Ejército ha creado una zona de seguridad de unos 80 metros para evitar que haya más víctimas, aunque no ha intervenido. El primer ministro egipcio, Ahmed Shafiq, ha pedido "perdón" por la violencia, ha insistido en que el Gobierno no tiene nada que ver con los choques violentos y ha asegurado que se debieron a un "claro error" en la seguridad, que está siendo investigado. Ha asegurado, además, que no habrá más episodios de violencia.
El grupo opositor Los Hermanos Musulmanes hizo esta mañana, antes de la entrevista de Suleiman, un llamamiento para lograr un gobierno de unidad nacional que reemplace a Mubarak. De corte islamista, el grupo goza de una influencia creciente que preocupa a los aliados occidentales de Egipto. Tanto éste como El Baradei, símbolo de la oposición egipcia y ex director del Organismo Internacional para la Energía Atómica, aseguraron que se niegan a acudir a la llamada del Gobierno para buscar una solución conjunta mientras Mubarak siga en el poder.
EE UU, la UE y la ONU piden el fin del conflicto
La diplomacia internacional, fundamentalmente algunos países de la Unión Europea, sigue presionando para que Mubarak corte la violencia y ofrezca una solución al conflicto. Ban Ki Moon, secretario general de la ONU, ha pedido a ambas partes que se sienten para solucionar el conflicto.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, también ha reclamado el final de la violencia en Egipto y ha deseado que "los deseos y aspiraciones" del pueblo egipcio "se hagan realidad". "Rezamos para que la violencia en Egipto termine y los derechos y aspiraciones del pueblo egipcio se hagan realidad y que amanezca un día mejor en Egipto y en todo el mundo", ha dicho el presidente estadounidense durante el Desayuno Nacional de Oración.
Por su parte, la Fiscalía general egipcia ha emitido esta tarde una orden que prohíbe salir del país a varios ex dirigentes del régimen de Hosni Mubarak, entre ellos el ex ministro del Interior Habib el Adli. La orden también afecta al ex dirigente del Partido Nacional Democrático (PND) Ahmed Ezz. El Ministerio público ha decidido también congelar sus cuentas bancarias hasta que el país recupere la estabilidad y la seguridad, según ha informado la agencia oficial egipcia Mena.
Operación encubierta para reventar la protesta
El origen de los movimientos de esta madrugada se encuentra en la explosión de violencia de la tarde de ayer. El presidente egipcio decidió que solo un baño de sangre podía salvar su régimen y lanzó a miles de sus matones sobre este centro simbólico de la revuelta. La represión se disfrazó de enfrentamiento civil, mientras los militares asistían a la venganza de Mubarak tan impasibles como en días anteriores.
Varias manifestaciones de apoyo a Mubarak se formaron en distintas zonas. La marcha más numerosa confluyó en la plaza de la Liberación, donde seguían concentrados miles de opositores al régimen. En un primer momento, ambas multitudes se aproximaron con relativa tranquilidad. Los opositores trataron de bloquear el paso a los recién llegados con una cadena humana. Los fieles a Mubarak expresaron su intención de "tomar la plaza para demostrar quién es la auténtica mayoría". "No queremos revolución, sino paz; estos días hemos respetado a la oposición, ahora exigimos respeto nosotros porque el momento es crítico", declaró Ahmad Osman, un farmacéutico de 36 años que parecía, en efecto, un farmacéutico. Otros jalearon sus palabras.

El regreso de la policía

Entre el polvo, el ruido, los golpes, los gritos y la sangre, algo se hizo evidente: la policía no se había esfumado, se había limitado a preparar ese momento. Unos hombres fornidos que se presentaron como farmacéuticos, con unas frases en inglés recién aprendidas, increparon a este corresponsal porque, decían, la prensa extranjera había mentido en los últimos días. Cuando se les pidió que mostraran algún documento que les acreditara como "farmacéuticos", respondieron con golpes. La persecución a periodistas extranjeros es una constante. Decenas de ellos sufrieron ayer heridas y robos de cámaras y ordenadores.
La violencia no amainó en las horas siguientes y proseguía por la noche. Los opositores al régimen crearon un cordón humano para proteger a mujeres y niños e intentaron taponar las entradas a la plaza. "Luchamos por nuestra vida, luchamos por nuestra vida", gritaban. La gente del régimen lanzaba abundantes cócteles molotov y se escuchaban disparos de arma automática. Había gente ensangrentada por todas partes. Varios opositores lloraban sentados en el suelo. "No puede ser, hemos perdido otra vez, hemos perdido otra vez", decía uno de ellos.
Bien entrada la noche, seguían lanzándose cócteles molotov en la plaza y cercanías. Varios de ellos cayeron junto al Museo Egipcio, un área dominada por los partidarios del régimen. Un camión de la policía lanzó agua a presión para evitar un incendio en el edificio, cargado de tesoros arqueológicos. Fuera de la plaza de Tahrir las calles estaban relativamente tranquilas. No se conocen incidentes tan violentos como los de El Cairo en Alejandría y en el resto de las ciudades egipcias.

HINO DA ESPANHA

Hino nacional americano nas 500 milhas de Indianapolis

EGITO MAIS QUE UMA QUESTÃO POLÍTICA


A questão do Egito por Sandrodavidovitch

Bandeira do Egito

A questão Egípcia tem algo mais do que apenas uma questão política interna. O governo de Murabak tem fortes ligações com os EUA, que tem acordos com Israel também. Essa revolta popular, que atingiu boa parte da população e que está obrigando o presidente do Egito a renunciar mais cedo ou mais tarde, pode trazer transformações consideráveis para a região, principalmente em relação a Israel. Por ser um país mulçumano o Egito pode ter um governo com tendências pró palestina, levando mais instabilidade entre o possível novo governo do Egito e Israel.

Mapa da região entre o
Egito e Israel
Israel e os EUA já declaram apoio ao presidente Murabak, mas a população egípcia não se intimida e cada vez mais pessoas vão às ruas pedirem a renúncia de Mubarak. O presidente declarou que vai renunciar em Setembro, mas isso ainda não acalmou os ânimos da população que quer a renúncia imediata de Murabak. Até o exército declarou apoio à população e não vem intervindo nos protestos que ocorrem principalmente em Cairo e Alexandria. O Egito, por fazer fronteira com Israel, pode ter fortes tensões se o futuro governo for pró Palestina. O Egito seria um grande aliado para acabar com a opressão do povo palestino sofrida pelos judeus na região da faixa de gaza e da Cisjordânia.

HINO DA ALEMANHA

René cantando o hino alemão...

HINO DA HOLANDA

UM POUCO DE CUBA.....


Viejitos

vendedor_periodico
Compró una caja de cigarros fuertes aunque no fuma, una bolsa de tela para mandados a pesar de que llevaba otra consigo y dos aburridos ejemplares de Granma de un mismo día. Lo hizo para ayudar a esos viejitos de cuerpos temblorosos y ojos enrojecidos que venden infinitas menudencias en las calles de La Habana. Gente con las piernas trabadas por la artrosis, el bastón completando su desgarbada anatomía y el pelo encanecido por los años. Ancianos y ancianas lanzados al mercado informal exhibiendo su magra mercancía en los portales de las avenidas Reina, Galiano, Monte y Belascoaín. Septuagenarios obligados a revender su cuota normada de alimentos –cada vez más reducida– y abuelitas de rostro triste que comen gracias a los caramelos o los cucuruchos de maní que ellas mismas ofertan a la salida de las escuelas.
Miles de viejitos cubanos han tenido que volver -al final de sus vidas– a una jornada laboral, esta vez marcada por la ilegalidad y el riesgo. Manos que se estremecen por el Parkinson muestran golosinas azucaradas en las paradas de los ómnibus y rostros arrugadísimos nos miran mientras dicen que tiene cuchillas de afeitar a sólo cinco pesos. Sus pensiones son extremadamente bajas y el merecido descanso que proyectaron tener se les ha convertido en días agitados escondiéndose de la policía. El sistema que ayudaron a edificar no puede proveerlos hoy de una vejez digna, no logra evitarles la miseria.
Desgarbado y arrastrando los pies, aquel octogenario de la esquina pregona que tiene esponjas para fregar y tubos de cola loca que lo pegan todo. Una muchacha pasa y comprueba el contenido de su monedero, no le alcanza ni para lo uno ni para lo otro, pero mañana regresará y para aliviarlo le comprará algo, así sea uno de esos periódicos nacionales que sólo publican rostros felices y satisfechos.
Share
 shared

Hino Nacional de Portugal

quarta-feira, 2 de fevereiro de 2011

The Eagles - Hotel California - Original



Hino do REINO UNIDO ( Inglês Britânico ) com letra.


NOSSAS  HOMENAGENS AO GRANDE POVO DA INGLATERRA

UMA VIAGEM AO PONTO MAIS ALTO DO BRASIL





Sentado na proa da voadeira de alumínio, Marcelo Fernandes, abrindo espaço entre mochilas e mantimentos, lembra-se daquele dia. Acordara cedo sob chuva fina, os carregadores exaustos desmontavam acampamento em meio a discussões calorosas. O grupo liderado por Marcelo, começa a descida escorregadia após 6 dias no meio da mata. A conquista do cume, há dois dias, não acalma os nervos exaltados da equipe que se dirige, em meio a desavenças, a “Boca do Tucano”: Entrada da trilha no igarapé do tucano, onde dias antes largaram a canoa para o início da jornada. O corpo minando água, exposto a umidade implacável pedia o fim da caminhada, era a hora tão esperada de entrar no barco e deixar para trás os dias de luta curtindo o sabor da conquista, no entanto algo estava errado, um homem de baixa estatura e traços fortes anuncia que algo não está bem. Com gestos nada amistosos ordena que desçam remando, visto que o motor da canoa já não estava mais ali, até o rio Cauaburís, alguns metros abaixo. Marcelo, entre olhares confusos, prevê o problema. Cercados por cerca de 60 índios em canoas e por terra, armados de arco e flechas e espingardas o grupo é coagido. Pede-se que coloquem todos os equipamentos e provisões em outro barco. Atônitos e silenciosos, todos obedecem as exigências sob o olhar hostil de seus anfitriões. As ordens são claras e as armas servem para dissuadir qualquer idéia de fuga. Os índios descem rapidamente, impulsionados pelos motores, as corredeiras do Cauaburís, carregando as mochilas e todos os mantimentos da equipe, outros somem por trilhas e labirintos cortando a mata. Resta ao grupo remar, sem nenhuma comida, as águas traiçoeiras do rio até chegar a aldeia onde a liderança indígena ainda decidiria o futuro de todos. 



Um ano e meio após o episódio tormentoso, desembarco em São Gabriel da Cachoeira às margens do Rio Negro, cidade ornamentada por montanhas e pela imensidão da maior floresta tropical do mundo, procuro pelo guia Marcelo que se espreme entre soldados do exército prontos para defender as fronteiras do país. Na sacada do hotel, vislumbrando as corredeiras do Rio Negro junto-me ao grupo para conhecer os detalhes da expedição e meus companheiros: João Deuslene, Geraldo Ozorio Filho, José Augusto Brasil e Ângela Santos que examinam os mapas e estudam a logística da empreitada.





O ranger das molas do caminhão marca o início do caminho. Pela empoeirada BR-307 margeávamos pequenas comunidades indígenas, nos 85km de estrada de chão. Partimos de São Gabriel no dia 13/10 rumo ao topo do Brasil. Na carroceria, dividíamos espaço entre as provisões, combustível (cerca de 280litros), mochilas e a canoa de 11 metros: único meio de penetrar nas sinuosas vias fluviais do Parque Nacional. Após cruzar a risca que divide os Hemisférios e passarmos pela inspeção da Funai, encostamos em Ya-mirim. Crianças brincavam à sombra de uma castanheira. A pequena vila encontra-se na Reserva indígena do Balaio região habitada por diferentes etnias entre Tukános, Desána, Yepamashã, Kobéwa, Tuyúka, Pirá-Tapúya, Baníwa, Baré e Tariáno. Vivem basicamente da caça, pesca e agricultura de subsistência. Junta-se a nós Zezinho e o experiente Félix, que já integrara dezenas de expedições pela floresta.





Deitamos a pesada canoa nas águas do Ya-mirim(rio pequeno em tupy) e deslizamos, rumo a Nazaré, aldeia Yanomami, onde passaríamos a noite. Assistidos por dezenas de crianças atentas, aportamos no lugarejo e fomos recebidos pelo simpático Matheus, Tuxaua(Cacique Yanomami) da comunidade, e pelo Pajé Manuel, que nos alojou em uma maloca para passarmos a noite. Conhecemos o “Índio” , como era chamado por todos e ironicamente o único que não tinha descendência diretamente indígena, que integraria a partir de agora nosso grupo, ajudando a carregar os mantimentos e a organizar as refeições. Saboreamos uma deliciosa carne de Paca e dormimos ansiosos por seguir nosso destino.



Às 6 da manhã, sob um céu sombrio e ameaçador, nos colocamos de pé e após arrumarmos as bagagens retornamos ao rio. A chuva era inevitável e logo descobriríamos que as precipitações de água seriam diárias. Entramos no Ya-Grande e pouco depois navegávamos, sob o comando atento de Índio, as águas traiçoeiras do rio Cauaburis. A navegação por ali é complicada, a água escura esconde as pedras, e segundo Índio, só pode ser transposto por quem o tem mapeado na memória. O problema maior, lembra nosso audaz timoneiro, são os troncos arrastados pela fúria da correnteza e deixados caprichosamente camuflados sob a água turva. Passamos em Maturacá, local do momentâneo cárcere, de Marcelo há um ano e meio atrás com o desavisado grupo que protagonizou o infeliz episódio da viagem citada no começo da reportagem. Nosso guia agora estava munido da autorização da A.Y.R.C.A.(Associação Yanomami do Rio Cauaburís e Afluentes), documento liberado pelo presidente da associação e amplamente debatido com as lideranças indígenas, que questionam os motivos e intenções da expedição. A área fica na Tríplice fronteira (Brasil/Venezuela/Colômbia) e freqüentemente é alvo de exploração clandestina de minérios, garimpo, biopirataria além da eminente proximidade dos vizinhos guerrilheiros das F.A.R.C. 





O parque nacional do Pico da Neblina foi criado na década de 70, sobre terras Yanomami, que tiveram sua área recentemente demarcada. Com sua cultura milenar, os indígenas lutam bravamente para defender seu espaço sagrado e manter a soberania sobre seu território.

Bem recebidos em Maturacá por Roberval que já nos esperava, agregamos mais um ao grupo, José Luis, Yanomami de estatura baixa que embarcou rapidamente. Com sua experiência, conduziu-nos corredeira acima pelo perigoso rio até o Igarapé do Tucano onde fomos surpreendidos subitamente por uma Sucuri que cruzou nossa embarcação em direção ao Cauaburis. Envoltos na escuridão que se aproximava, subimos rapidamente acampamento, tomamos banho no igarapé e fomos dormir com o zunido provocado pelo motor ininterrupto da voadeira, lembrando-nos forçosamente o trajeto percorrido.



O grito das araras rompe o silêncio da manhã, é hora de arrumar as bagagens. O amanhecer na floresta nos trás um sentimento insólito de pequenez. A natureza se impõe, suscitando sensações distintas: fascinação, temor, admiração, respeito. 

Começamos a caminhada em direção ao Bebedouro Velho, local da próxima pernoite, e um barulho de barco que se aproxima desperta curiosidade: “Quem estaria chegando a um lugar como esses?“ O Parque nacional recebe, no máximo, duas expedições por ano. Félix pede silêncio e ratifica. O som não é de um motor e sim de um enxame de abelhas que passa sobre nós. Caminhamos cerca de duas horas até avistarmos um casebre feito de folhas de palmeira, duas mulheres Yanomami rodeadas de crianças trabalham na extração de cipó. Atravessamos uma corredeira de águas transparentes, chamada Cachoeira do Tucano e seguimos por ladeiras sombreadas pela floresta primária, agora sob chuva forte, até o próximo acampamento. Sem as botas úmidas e de pés no chão, o sol mostra a cara num clarão aberto por antigos garimpeiros, e nos ajuda a minimizar aquele que seria nosso pior adversário: a umidade, penetrando nas frestas mais protegidas dos equipamentos zelosamente guardados na mochila. A noite cai entoada por um agradável bate papo ao pé da fogueira. Índio conta seu passado no garimpo, os sonhos de fortuna, as doenças e os companheiros mortos em busca de tempos melhores. Félix relembra com infindáveis história, de quando era cozinheiro do exército, suas inclusões na floresta hostil e as oito malárias que quase o mataram.



Recompostos pelo sono, levantamos acampamento e seguimos nosso caminho pela picada na mata. Envoltos no clima úmido, que nos mantinha encharcados, começamos a interminável subida pela selva. O calor beirava o insuportável. A marcha freqüente, só era interrompida para um gole d’água ou pelos terríveis insetos, companheiros de toda a jornada. Pegadas de onça ao longo da trilha anunciava a proximidade do bicho e nos fazia indagar sobre nossa força diante do mundo, sobre o universo e o próprio ser. Chegamos ao Bebedouro Novo por volta das 11:30h depois da hora prevista, a proposta era seguir até a base da montanha, mas o grupo estava cansado e a pernada até o próximo acampamento estava estimada em mais 6 horas em um desnível de 1200m de altitude, estávamos a 845m e a base ficava em 2000m. Decidimos pelo descanso, persuadidos pelo experiente guia, e para a felicidade de todos fomos presenteados com um rio de águas cristalinas, precipitadas em corredeiras formando refrescantes piscinas naturais. O deleite nas águas reergueu a moral da equipe para a seqüência do almejado destino.

Entre raízes e troncos retorcidos voltamos a trilha e aos percalços diários. Sabíamos que a trajetória era dura e a subida, o único caminho a seguir. Esbarramos nas pegadas do felino novamente, decidimos caminhar em grupo. Luz do sol nessa trilha é coisa rara e quando a mata se abriu tímida, avistamos imponente e majestosa a face rochosa do Neblina ironicamente aparente. A probabilidade de vê-lo é quase nula, já que o pico faz jus ao nome e se apresenta envolto em sua neblina eterna. O terreno começa a se modificar vagarosamente, o caminho de terra, folhas e lama dá lugar a musgos e liquens, formando um tapete traiçoeiro e escorregadio pelo infindável aclive pedregoso, as árvores altas sedem espaço a vegetação de altitude. Bromélias e orquídeas ornamentam o caminho e mostram as diferentes faces de uma Amazônia pouco conhecida. Os atoleiros são inevitáveis, cada passo é negociado, o objetivo é pisar onde afunda menos, em alguns pontos atola-se até o joelho. Os 40 graus da floresta dá lugar ao clima montanhoso e frio, a chuva castiga. Chegamos ao acampamento base por volta das 13:00h totalizando 5:50 de caminhada, o riacho gelado não encoraja meus intrépidos companheiros, que apesar do banho de gato, não ousam mergulhar na gélida banheira. 



Acordamos sob um céu azulado e animador, tinha chegado o dia do ataque final. Avistamos o cume decorado por uma rala nuvem pincelada no topo. A repentina visão da montanha sinalizava um bom presságio, insinuante se mostrava mais uma vez para nós. O que leva as pessoas a subir uma montanha? Desde os primórdios, homens buscam o alto sem motivo aparente, somente pela sensação da conquista? Superação da condição humana? Transcendência? O ritual de preparação, o ato da subida, a busca pela imensidão. O amor a montanha naqueles que sentem deixam marcas profundas. Retomamos então a marcha por entre milhares de Bromélias cortantes que dificultam a passagem. Os atoleiros, agora muito mais profundo que no dia anterior, faz com que os tombos sejam contínuos e inevitáveis. Os músculos tensos sentem, a pele marcada pelas folhas cortantes nos lembram porque o Parque Nacional do Pico da Neblina é considerado um dos lugares mais inóspitos e hostis do planeta. A geografia se transforma abruptamente e o jardim jurássico de bromélias e raízes dá lugar ao caminho rochoso, abrasivo e firme. Chegamos a um grande lance de pedras, o auxílio de cordas agora é inevitável, um a um passamos pelos abismos e em uma hora vencemos um desnível de 400m apoiados em cordas podres e corroídas pelo tempo. Todos se afastam e seguem seu ritmo, cada um em seu passo. Momento de introspecção, a viagem se interioriza. O sentimento de subir é íntimo, o silêncio é rompido pela respiração ofegante. O cume se aproxima e quando a conquista é inevitável somos surpreendidos por uma tempestade de chuva e ventos. A bandeira do Brasil grita freneticamente sacudida pelo vento. Em menos de 10 minutos erguemos acampamento, exaustos e castigados pelo frio nos escondemos nas barracas. A chuva pára e inacreditavelmente a cortina cinzenta se abre, a paisagem desnuda nos oferece uma visão ímpar, efêmera. A alegria toma conta do grupo e um grito ecoa pelos vales enquanto as nuvens dançam por entre os abismos. O horizonte se mostra contínuo, distante, unidos pelos olhos humanos. A sensação é indizível, o sentimento é de algo grande demais para ser explicado, definido em palavras. Flutuando o olhar pela neblina agora presente, a paisagem se ofusca e dá lugar as nuvens. Vamos dormir com a lembrança dos poucos minutos que param no tempo e se eternizam na memória. 



Seria o fim. O objetivo estaria cumprido não fosse, é claro, o caminho de volta. Após dias na mata o cansaço prevalecia. Tínhamos que retornar a São Gabriel riscando o mesmo percurso da vinda. A trilha de volta nos era familiar. Descemos em 2 dias o trajeto que havíamos vencido em 4. As pernas agora acomodadas na voadeira nos cobrava, as botas encharcadas decoravam a proa do barco. A brisa soprava quente, a saudade dos familiares apertava. Por que passar tantos dias de desconforto e até de riscos para atingir o ponto mais alto do Brasil? Acho que a vida nos mantém buscando respostas sobre a inquietude humana, essa ânsia de buscar o encanto e o mistério no desconhecido. A única certeza é que fazemos parte de um todo muito maior, que nunca vamos compreender e que muitas vezes nos afastam das rotinas e da vida cotidiana.

De volta ao caminhão enquanto nos dirigíamos à civilização, avistei numa singela igrejinha uma placa que afirmava “Deus é grande”. Veio-me um provérbio da obra de Guimarães Rosa: “Deus é grande, mas o mato é maior”.

Veja no mapa:


Exibir mapa ampliado

Atalaia - Aracaju/SE



VALE A PENA CONHECER ESTE PARAISO NO NORDESTE
BRASILEIRO A BELA CIDADE DE ARACAJÚ  CAPITAL DE
SERGIPE COM SUA GENTE HOSPITALEIRA